Nunca votaré por Petro.
Mi madre me enseñó a nunca decir nunca pero hoy me atrevo, como pocas veces lo he hecho, a decir que de esta agua no beberé.
Me duele mi ciudad, me duele como se ha hecho de ella un fortín político y no un proyecto de ciudad. Me duele como se quedan con el dinero de los bogotanos para comprar aviones, viajar por el mundo, dilatar contratos y empobrecer MI ciudad.
Bogotá me vió nacer y me duele verla destruida. Fue la ciudad que recibió a mis abuelos (paternos y maternos) y le dió la posibilidad de surgir como profesionales y personas a mis padres, tíos, primos. Y aunque no soy de familia cachaca me siento como un cachaco: me siento orgulloso de utilizar, de vez en cuando, la palabra 'chato' para referirme a alguien y ala como muletilla en el saludo o como signo de puntuación.
Esta ciudad la siento como mía, por eso me duele ver sus calles destrozadas por omisión, ver sus pasos peatonales inseguros por incompetencia y ver algunos candidatos hablando basura sobre como es que se tiene que llevar la ciudad. Ese es Gustavo Petro, un ex-militante del M-19 que recibió un indulto, nunca reparó a sus victimas ni confesó sus delitos. Muchos dirán que es el argumento fácil para desacreditarlo pero para mi no lo es. Es una cuestión de principios. NUNCA apoyaré a alguien que considere posible la vía de las armas en la ilegalidad para combatir un estado legalmente constituido, que NUNCA reparó sus víctimas, que nunca contó la verdad.
Pero suponiendo que dejo de lado su militancia en dicha guerrilla y suponiendo que solo era del brazo político y que nunca se enteró de las atrocidades cometidas por el M-19, todavía tengo argumentos para no votar por él.
El primero es que luego de leer, varias veces, su programa de gobierno y de discutir sus promesas con abogados/politólogos/Ingenieros amigos, concluimos que muchas son inviables técnica y jurídicamente. Le doy al lector la posibilidad de decir que mis amigos no tienen ni idea de nada, pero la revista dinero hizo el mismo ejercicio y le preguntó a expertos en cada una de las áreas y llegaron a la misma conclusión. Las propuestas de Petro no son propuestas, son promesas. La cantidad de subsidios que entregará Petro no solo no tienen sustento económico, sino que dejan al estado en una situación paternalista que no promueve el desarrollo de la ciudad ni el aumento de la competitividad de la misma. Muchas de sus propuestas son populistas. Personalmente alguna vez leí un tweet suyo diciendo que iba a subsidiar el transporte a estratos 1 y 2, a estudiantes y a la tercera edad, pero al preguntarle de donde saldría el dinero para el subsidio, petro partía del supuesto de que "puede salir de X sitio" sin saber cual era el total de dinero necesario ni si dicho 'fondo' es capaz de cubrirlo.
Lo segundo es incapacidad (o desconocida capacidad) de ejecutar, gestionar y gerenciar. Reconozco que Petro es excelente en la denuncia y control político, lo hizo muy bien mientras fue senador, pero su experiencia en gestión pública es nula. Me acusarán de nuevo de utilizar el típico argumento usado por Peñalosa al decir que "Algunos candidatos no han administrado nisiquiera un parqueadero" y podrán acusarme de facilista pero ¿alcanzan esos que se oponen a este argumento a entender lo poderoso y profundo que es?. Bogotá es la ciudad mas importante de Colombia, su presupuesto es inmenso y se necesita mas que voluntad política para controlarlo y administrarlo. Se necesita conocimiento y práctica (así sea en empresas privadas) para poder realizarlo. En este tipo de cargos no hay que sabérselas todas, hay que rodearse bien (lo reconozco), pero tampoco hay que ser un perfecto maniquí y esperar que aquellos de los que se rodea sean perfectos y menos en un cargo donde se ha demostrado que los que hacen los negocios turbios no son los alcaldes sino sus sub-alternos. ¿Le entregaría usted la administración de una empresa de 8 millones de personas a una persona que no ha administrado nada?, Piense que usted y su familia son, en parte, dueños e inversionistas de dicha ciudad y que el sudor de su frente (y sus impuestos) van a ser manejados y orientados por alguien que nunca ha administrado nada. Yo amo mi ciudad y no me siento capaz de entregarle su administración a alguien que nunca ha administrado nada. Lo siento, pero mi visión tecnocrática del mundo y la responsabilidad de cuidar mi ciudad y su futuro me lo impide.
Se me humedecen los ojos al pensar que mi ciudad está a punto de caer, de nuevo, a un abismo mas profundo del que está y que hay un porcentaje importante de ciudadanos empujándola.
Decida usted su voto, esto no es para convencerlo para que vote por el que a mi me parece el mejor candidato. Es para contarle a usted señor lector y al mundo que, por lo anteriormente escrito, NUNCA votaré por Petro. Hoy es el día que he dicho y firmo con sangre al decir que de esta agua no beberé.
2 comments:
Es muy importante lo que -desde mi punto de vista- se está planteando acá. No quiero entrar a discutir si estoy o no de acuerdo con la forma en que usted ve a Petro, porque para mí todo va más allá de un simple candidato. La importancia que tiene tomarse el tiempo de conocer y estudiar al candidato, sea cual sea, su historia, sus logros o fracasos, y de la misma forma, realizar un análisis, así sea empírico, de la viabilidad de sus propuestas, es un trabajo que muchos más deberíamos realizar, de este modo más votantes, lo haríamos con una mayor claridad y conciencia sobre un tema tan caluroso como la administración, o muy bien, la gerencia de una ciudad. Creo que su objetivo es cumplido a cabalidad, lo que plantea, desde un comienzo, lo desarrolla, ni más ni menos. Es una opinión dentro de muchas, pero que lleva consigo un sentido de pertenencia genuino, el cual a muchos nos hace falta. Es entender que de una u otra forma, sean los amigos, sea la revista Dinero, sea el que sea, hay una voz interna que es deber escuchar, pues esta guía y empuja nuestras acciones. Admiro los gritos de dolor expresados, y comparto la preocupación por una ciudad, que a diferencia suya, no siento como mía, no defiendo, y en repetidas ocasiones aborrezco, pero que me inspira verla mejorar.
Desde el abismo, un saludo.
Mi querido hombre del futuro, ojalá hubieras escrito más argumentos, me dejaste como dicen por ahí... iniciada. Yo sufro a Bogotá también, me indigna la gente que la usa como trampolín y luego se olvidan y la dejan por el piso. Gracias!
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