Creo firmemente que las ciudades deben abrir espacios para que sus ciudadanos las recorran y para que sus turistas los visiten. En ambos casos la 7ma 'puede ser' un ejercicio interesante de renovación (¿revitalización?) urbana y ser el eje sobre el que se le de un vuelco al olvidado centro de Bogotá.
Como usuario y peatón de la 7ma encuentro cosas buenas y malas que les contaré a continuación:
Las buenas
Abriendole puertas al Arte
Ha abierto espacios para el 'arte urbano o arte callejero'. Al recorrer la 7ma uno corre el (grato) riesgo de encontrarse con un grupo de jazz, un jóven dibujante que usa el piso de la séptima como lienzo y la tiza como pincel, un guitarrista virtuoso o un baterista que improvisa su instrumento con canecas, latas y pedazos metal. Unos mejores que otros pero lo cierto es que algunos son disfrutables y embellecen el ambiente.
El bicicarril
Soy un defensor del uso del transporte público y del uso de sistemas de transporte alternativo como la bicicleta. El bicicarril y su sistema de préstamo GRATUITO de bicicletas, como experimento, es una maravilla. Aunque solo tiene 3 estaciones (24, 16 y plaza de Bolivar) y 50 bicicletas, es el primer paso para un centro realmente renovado en donde primen las personas sobre los carros. Curiosamente, aunque el bicicarril es una gran idea, su peor enemigo son los peatones, sus usuarios y su falta de mantenimiento. Mas adelante verán por que.
Lo malo
No hay formalización
La invasión del espacio público es el día a día de este corredor. Ya los andenes no dan abasto y los vendedores ambulantes han empezado a tomarse lo que antes era el carril de carros. En principio es entendible que aparezcan casi de manera espontánea lugares en los que aquellos que 'se están buscando la papita' pongan sus tiendas y/o tapetes con todos los productos. Esto pasa en muchas ciudades del mundo, pero en Bogotá es el único sitio que he visto como no huyen al ver un policía. Solo en Bogotá he visto a los Policías comprando mercancía. Al preguntarle al patrullero porque no hacían nada me dijo: yo soy uno y ellos 30 o más; yo le digo algo a alguno y me van levantando.
El dantesco escenario de que la gente está por encima de la ley resume el caos de la 7ma peatonalizada. Está olvidada y la ley tiene poco margen de acción (al igual que la alcaldía con una política poco clara). Así empezaron sitios como el Bronx.
¿Cómo solucionarlo?
Para los artistas abrir espacios o Zonas de Arte que, con delimitación, establezcan el espacio en el que los artistas urbanos pueden estar. Estos espacios serían entregados bajo convocatoria por el distrito y la fuerza pública debería hacerlos respetar.
Para los vendedores ambulantes, creo firmemente que hay que evacuarlos y evitar que se vuelvan a ubicar de manera ilegal. La decisión es radical pero es la única forma de evitar que esa invasión se vuelva foco de inseguridad. Si se hace bien la recuperación del centro sería posible agruparlos, organizarlos y reubicarlos en zonas aledañas a la 7ma.
La inseguridad
"No te salgas de la 7ma", "no la transites de noche", "si ya está oscureciendo mejor sal corriendo" parecen ser las advertencias mas comunes y es que de nada sirve una peatonalización sin peatones. Muchos de quienes pasan por la 7ma peatonalizada lo hacen por obligación y porque no hay otra vía; ese es un paso interesante ya que lleva al peatón por un sitio por el que no iría de manera natural, pero una vez allí no es una parte interesante de conocer ni a la que llame la atención volver. Por el contrario, es la mejor forma para hacer que pierdan interés en el proyecto y en el concepto de peatonalización.
Los visitantes del centro parecen tener un horario: 8-5. Es un proyecto que parece que solo diera cobertura a las necesidades del visitante o del trabajador de la zona. La verdadera revitalización del centro y de sus zonas depende, exclusivamente, de que las personas quieran vivir allí. Algo así como hicieron con el barrio la latina en Madrid. En términos generales la vida en el centro aún es inhospita y poco atractiva.
Para mi la falta de seguridad es culpa del estado y del distrito. Si en mis manos estuviera la decisión, hace RATO habría militarizado el centro, empezado un proyecto de video vigilancia y mandando a los pillos a donde deben estar. Tras las rejas. También tendría, en paralelo, una política de acompañamiento a habitantes de la calle y alianzas con la justicia para conseguir una justicia eficiente.
Sal si puedes
Sin vías para movilizarse y un transporte masivo deficiente salir del centro, en algo que no sea dos pies, es casi desastrozo. Podría verse como algo bueno para promover el uso de bicis, el ejercicio y recorrer la séptima pero, sin alternativas, el ciudadano sentirá que lo están obligando y hay momentos que solo quiere salir de allí. Mas con la inseguridad reinante y en aumento.
¿Cómo solucionarlo?
Recuperar eje ambiental para transmilenio, bicicorredores y que las estaciones tengan parqueaderos para bicicletas. Inclusive algunas universidades podrían llegar a donarlos.
La falta de cultura ciudadana
Curiosamente una vía que es para los peatones tiene como peor enemigo a los mismos peatones. Estos invaden constantemente el bicicarril y cruzan las intersecciones SIN MIRAR Y CUANDO EL SEMÁFORO ESTÁ EN ROJO.
Además, no tienen problemas en tirar basura al piso como si la ciudad fuera una caneca gigante (adicional a eso que tampoco hay muchas canecas en un trayecto de 15 cuadras conté solo 10).
Conclusión
Lo que mantiene viva una vía peatonalizada, es la gente que la recorre. Mientras la gente no quiera permanecer un segundo mas de lo estrictamente necesario este es un proyecto condenado a fracasar. Como van las cosas parece que solo un milagro (asociado a altísimas capacidades gerenciales) permitiría salvar esta gran idea.



