He vivido 3 décadas, cada una con su timming y sus diferencias. Desde pequeño (aún lo soy gracias a mi 190-25 CM) he sido inquieto. Como bien lo recuerda mi mamá, mis constantes ganas de salir a conocer el mundo le generaron mas de un dolor (no solo de cabeza) porque es cierto que un niño de 5 o 6 meses de gestación no está preparado para vivir. Pero yo, caprichoso, insistía mes a mes hasta ese día de noviembre.
Ese día se hizo historia en Colombia, pero no por mi nacimiento (bueno digamos que también por eso) si no por el holocausto del palacio de justicia. Una primera señal de los tiempos revueltos en los que tuve la suerte de crecer. Y es que antes de cumplir 10 años, mientras yo jugaba con carritos, aprendía a montar bicicleta o iba a entrenar en la academia de fútbol colombo uruguaya, mi país ya había pasado por el asesinato de un candidato presidencial, la constituyente del 91, las bombas de pablo escobar entre muchas mas cosas dolorosas.
Con 15 años viví el cambio de Milenio y el inicio de un nuevo siglo, vi nacer internet y crecí a su lado. Usé eudora light email antes de que existiera outlook, me volaba en los descansos del colegio para irme a las salas de internet o le pedía a mi profesor de inglés (Chepe) que me diera permiso para ir a la biblioteca a una sala y "surfear la red".
Tuve bandas, toqué bajo, canté en un grupo, fui a conciertos, viaje a varias ciudades a tocar, grabé un CD y, lo mas importante, hice amigos.
Entré a la universidad, me la tomé en serio, luego me la tomé en broma y luego, en los ratos libres, me la tomé. Estudié mucho pero me divertí aún mas. Y, lo mas importante de todo, aprendí a vivir.
Luego, entrados los veintes, empecé a trabajar. Trabajé mucho, viví en medellín, trasnoché aprendiendo y trasnoche enfiestado. Viví solo y viví acompañado. Aprendí entenderme, aprendí de mi, aprendí a trabajar con ganas y, mas de una vez, me prendí. Viajé cerca y viajé lejos, crucé ríos (nadando) y oceanos volando. Conocí ciudades y culturas, conocí personas sabias, personas conflictivas, algunas oportunistas otras nobles y sencillas. No conocí el mundo, pero, almenos, le dí un bocado.
Llegan los 30 y, en breve, dejaré de ser soltero. Empieza una nueva etapa del camino que ya he venido construyendo.
BRING IT ON y que vengan 30 mas!





