Wednesday, March 28, 2012

!Bogotá es una ciudad no un trampolín político!

Por mas crudo que parezca es necesario reconocer que, durante los último (casi) 9 años, Bogotá ha sido utilizada, especialmente por el polo democrático, como un trampolín político con miras a saltar a la presidencia. Ese título de ser “el segundo cargo de elección popular mas importante del país” le ha quitado a la ciudad un proyecto de desarrollo, le ha quitado la posibilidad de construir sobre lo construido y seguir un proceso natural de evolución como ciudad y como proyecto.

Dado que Bogotá ha sido manejada como un fortín político, durante ese periodo cada uno de los burgomaestres llegó con un nuevo plan de gobierno, desconociendo el anterior e imponiendo lo que el considera correcto sin darle continuidad al proyecto de ciudad. Estamos en un mesianismo distrital, donde cada alcalde que llega cree tener la fórmula mágica para solucionar los problemas que, los Bogotanos tenemos desde hace mucho tiempo. Es curioso que siendo los últimos 3 burgomaestres del mismo partido (Luis Eduardo Garzón, Samuel Moreno y Petro) estos tres no logren un proyecto de ciudad. Gran parte del avance de Bogotá durante la década comprendida entre el año 1990-2000 (y una parte del gobierno de lucho) se debe a la continuidad en políticas públicas iniciadas por Jaime Castro, Continuadas por Antanas Mockus, Peñalosa y de nuevo Mockus. ¡Fue un círculo virtuoso de administración pública!

El polo, sediento de poder político y con necesidad de mostrar que la izquierda “moderada” en Colombia si es capaz de hacer cosas, llegó tres veces consecutivas a la alcaldía y no ha logrado demostrar ni continuidad con los planes propuestos por su mismo partido. Pareciera que la izquierda colombiana, y especialmente la que ha gobernado en Bogotá, partiera de la premisa mesiánica de “este es el propio”. Y es que no nos digamos mentiras ¡El programa de Gobierno de Petro sería el mismo si estuviera en el Polo!

El alcalde Petro recién inicia su periodo de gobierno pero ya se ve la tendencia de construir de cero. Romper lo anterior en vez de potenciarlo. Esto resalta el carácter populista de su plan de gobierno, donde lo que se necesita es conseguir cuota y peso política para poder, en un futuro, aspirar a candidato presidencial. Como Bogotano exijo que mi ciudad deje de ser tratada como un trampolín político y que sea tratada como un proyecto. Un proyecto que requiere visión a largo plazo y capacidad de ejecución dentro de tiempos y presupuesto, donde los lineamientos estratégicos de crecimiento sean reevaluados con cierta periodicidad pero no redefinidos con cada títere que llega. Bogotá se respeta carajo y es necesario que los Bogotanos exijamos continuidad en lo bueno y cambios radicales en lo que va mal, pero no puede ser que si va bien pero no es mío no le doy continuidad e impongo una idea perfectamente nueva. !Bogotá es una ciudad no un trampolín político! Llegar a presidente es consecuencia de hacer una buena alcaldía, de buscar el bien de la ciudad, mas no es consecuencia de ser simplemente alcalde o ser alcalde buscando ser presidente. Claro, eso si suponiendo que no tenga mejores contrincantes como creo que los tendrá cualquiera de los mediocres alcaldes de Bogotá que ha tenido el polo democrático.

2 comments:

The WebMacheter said...

Su nuevo encabezado del sitio me hizo acordar de esto http://youtu.be/77o0okPfTVQ?t=44s :P

Carlos Bernal said...

no entendí porque!!!