Toda esta historia empieza en el momento - desconozco cuándo, cómo o dónde - en el que perdí mi Cédula. No es que agradezca el haberla perdido (es mas, maldigo aquel triste momento) sino que gracias a ella entendí que es lo que es sentirse mas perdido que un rolo sacando Cédula en Medallo...
Primer Día de la Odisea
(Fechas, nombres y lugares fueron cambiados por mi propia seguridad :P)
Luego de meses de viajar entre diferentes ciudades del país utilizando como documento de identificación mi pase (entiéndase por licencia de Conducción) me hicieron la siguiente pregunta en la aerolínea ¿Sr. Bernal, Podría usted mostrarme su Cédula? a lo que respondí con un tímido: "No tengo. La perdí". Me sentí extrañamente observado (y perseguido). Ahí dejé las cosas y seguí mi viaje hacia Medellín.
Ya en Medellín vi aquel comercial de Davivienda y, creyendo que una aerolínea es igual a un banco, y me dirigí a hacer la compra de las acciones ... Ante la pregunta de ¿Sr. Bernal, Podría usted mostrarme su Cédula? Hice la misma cara de Idiota que en el aeropuerto.
Ahí decidí que debía sacar mi cédula. Llegué a la oficina, cogí el teléfono y empecé la odisea. Luego de un par de horas de insistir con las llamadas (cerca de dos horas) y no recibir respuesta decidí que lo mejor era ir al otro día directamente a alguna registraduría para empezar los trámites... No sabía el problema en el que me estaba metiendo...
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Para ver en que continuó la historia de la expedición de mi nueva cédula aquí les va la segunda parte

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